AUDIENCIA PROVINCIAL DE MADRID, SECCIÓN Nº. 12 – En Madrid, a treinta de noviembre de 2004.

ROLLO Nº 600/03
JDO. 1ª INST. Nº 7 DE MADRID
AUTOS Nº 898/02 (J. VERBAL)
DEMANDANTE/APELADA: D…………………
PROCURADOR: Dª Mª CONCEPCIÓN DONDAY CUEVAS
DEMANDADA / APELANTE: CIA. “…….”

SENTENCIA Nº. 788

Ilmos. Sres. Magistrados:

JOSE- VICENTE ZAPATER FERRER
MARÍA JESUS ALIA RAMOS
CESAR URIATE LÓPEZ

En Madrid, a treinta de noviembre de dos mil cuatro.

VISTO por la Sección Duodécima de la Audiencia Provincial de Madrid, el presente Rollo nº 600/03 dimanante de Juicio Verbal nº 898/02 seguido en el Juzgado de Primera Instancia nº 7 de Madrid y promovido por DON ………………….. contra la Mercantil …..- en reclamación de cantidad; habiendo sido partes en este recurso, como apelado, el mencionado demandante representado por la Procurador doña Concepción Donday Cuevas y dirigido por el Letrado Don Fernando Sánchez de la Llave y, como apelante, la referida Compañía demandada bajo la representación procesal de la procurador Doña María Jesús Ruiz Esteban y dirección jurídica del Letrado Don Alfonso Canelo de la Calle y VISTOS siendo Ponente el Ilmo. Sr. D. CÉSAR URIARTE LÓPEZ.

I.- ANTECEDENTES DE HECHO

Se aceptan los de la sentencia recurrida, y

PRIMERO.- Por el Juzgado de Primera Instancia nº 7 de Madrid, se dictó sentencia el 28 de Marzo de 2.003 cuya parte dispositiva dice, “FALLO: Que ESTIMADO sustancialmente la demanda de juicio verbal interpuesta por la Procuradora Dª Concepción Donday Cuevas, en nombre y representación de D. .. debo CONDENAR y CONDENO a la demandada …………. a que, tan pronto sea firme esta Resolución, abone a la parte actora la cantidad de 3.000 euros, así como las costas procesales causadas.”; y, notificada a loas partes, por la representación procesal de la Compañía demandada se preparó e interpuso recurso de apelación, interesando la revocación de la sentencia de instancia y la desestimación de la demanda inicial, a lo que se opuso el demandante solicitando su confirmación, elevándose el procedimiento.

SEGUNDO.- Recibidos los autos en esta Sala se formó el oportuno rollo, número, registró y turnó la potencia, así como entender las sucesivas diligencias con los Procuradores personados, quedando pendiente de deliberación y votación cuando por su clase y turno correspondiese, señalándose después para el pasado día veintitrés del mes en curso.

TERCERO.- En la tramitación de estos autos se han observado en lo esencial las formalidades exigidas por la ley.

II.- FUNDAMENTOS JURIDICOS

ACEPTANDO en lo sustancial los de la sentencia apelada, que damos aquí por reproducidos en cuanto no se opongan a los de la presente que entonces RECHAZAMOS y, además o en su lugar,

PRIMERO.- La sentencia recurrido, estimando la demanda deducida por la representación procesal de Don ………. como comprador del piso 1º C en calle Carlos Dabán nº 20 en Madrid contra la compañía vendedora-constructora … en lo esencial condena a ésta a que abone al actor la cantidad de 3.000 euros en concepto de daños y perjuicios por falta de la debida insonorización del piso vendido por escritura pública de 15 de diciembre de 2.000, alzándose contra dicha sentencia la Mercantil vendedora demandada interesando su revocación parcial y la estimación en parte de la demanda condenado sólo al pago de 1.853´84 euros e intereses legales y sin costas, por infracción del principio de justicia rogada al condenar más de lo pedido y por error en la apreciación de la prueba, a lo que se opone el comprador demandante solicitando la confirmación de la sentencia apelada y los motivos de impugnación contra la misma, la cuestión esencial a examinar debe centrarse en la naturaleza jurídica de las relaciones que vinculan a las partes, su contenido obligacional y grado de cumplimiento, así como los efectos del incumplimiento en su caso.

SEGUNDO.- Así centrado el recurso debemos comenzar dejando sentado, por un lado, que el contrato existe desde que una o varias personas consienten en obligarse, respeto de otra u otras, a dar alguna cosa o a prestar algún servicio, se perfeccionan por el mero consentimiento, concurriendo el objeto o la causa, cualquiera que sea su forma como regla general y desde entonces tienen fuerza de ley entre las partes contratantes y obligan no solo al cumplimiento de lo expresamente pactado, sino también a todas las consecuencias que según su naturaleza sean conformes a la buena fe, al uso y a la ley, sin que la validez y el cumplimiento de los contratos pueda dejarse al arbitrio de uno de los contratantes, todo ello de acuerdo con las normas generales se las obligaciones y contratos, en concreto los artículos 1.088, 1.089,1.091, 1.254, 1.256, 1.258, 1.261 y 1.278 C. Civil, por otro lado, que conforme al artículo 1.101 de dicho código quedan sujetos a la indemnización de daños y perjuicios causados los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad y los que de cualquier modo contravinieran al tenor de aquellas, teniendo declarado la jurisprudencia que los daños y perjuicios han de ser probados, así como el nexo causal con el incumplimiento de cláusulas, aunque cabe establecerlos por presunciones si el enlace es lógico (Ss. 26-octubre-81, 1 y 22-julio-95 y 1-abril-96), que la obligación de indemnizar nace no solamente del incumplimiento de cláusulas contractuales básicas, sino de cualquier contravención de lo pactado (S. 17-julio-87) y que dicho artículo es aplicable también al cumplimiento defectuoso (S. 5-mayo-88) y, por último, que el comprador de un piso o local a un vendedor-promotor-constructor le asisten frente al mismo tres fundamentales acciones en caso de incumplimiento por parte del segundo, una de las derivadas del propio contrato de compraventa y en concreto de los artículos 1.474-2ºy 1.484 y ss. C. Civil, por vicios ocultos y plazo prescriptivo de seis meses -art. 1.490-, dos, la nacida de la obligación genérica de cumplimiento integro de la prestación con base en los artículos 1.091, 1.157 y 1.258C. Civil, cuya acción prescribe a los quince años -art. 1.964- y, tres, la acción del artículo 1.591 de tan citado Código de la responsabilidad decenal y no sólo comprensiva de la ruina propiamente dicha, sino también de la impropia o funcional, que comprende aquellos defectos o vicios que por afectar a elementos esenciales de la construcción la hacen inservible o inadecuada para el uso a que estaba destinada (Ss. 9-mayo y 30-septiembre-83, 5-marzo y 17-julio-89) y que también es extensible a los técnicos intervinientes en la construcción; y a esto debemos añadir que el propio concepto que del contrato de compraventa nos da el artículo 1.445 C.Civil nacen dos fundamentales obligaciones, que luego se concretan en los artículos 1.462 y ss. Y en 1.500 para el vendedor entregar la cosa y para el comprador pagar el precio, ahora bien, esa obligación del primero no queda cumplida con la simple entrega de lo vendido, sino que es preciso y necesario también que el vendedor garantice la posesión legal, pacífica y útil de la cosa vendida -art. 1.474 C. Civil-, de tal manera que la cosa comprada sirva adecuadamente al fin para la que fue adquirida.

TERCERO.- Sentada esta doctrina y parara su aplicación al presente recurso vemos que, del conjunto de la prueba practicada, aparecen acreditados los objetivos hechos siguientes, primero, que por escritura pública de 15-diciembre-2.000 la Mercantil promotora … vendió al actor Don … el piso 1ºC en inmueble sito en la calle Carlos Dabán nº 20 de Madrid, que linda por un lado izquierdo entrando con el retranqueo del portal y anteportal (certificación registral – folios 17 a 27-), segundo, que la pared del dormitorio que linda con zonas comunes de acceso al portal y al garaje no está dotada del necesario aislamiento acústico que señala la Ordenanza general de Protección del Medio Ambiente Urbano- OGPMA- ni de la norma NBE-CA-88 de la construcción y de ahí que los ruidos de apertura y cierre de las puertas de entrada al edificio y al garaje sea superior en decibelios a los permitidos por dicha Ordenanza (acta de Inspección del Ayuntamiento – folio 33- e informe pericial Arquitecto técnico Sr. Galdón Torezano – folio 34 a 53-), tercero, que para subsanar tan importante deficiencia de aislamiento acústico el demandante D. … ha tenido que realizar obras en el dormitorio por importe de 1.853´84 euros (Facturas- folios 55 a 60) y, cuarto, que además de dichas obras el referido demandante se ha visto obligado a abonar 70.477 pts. Y hoy 423´57 euros por el dictamen pericial acompañado a la demanda sobre deficiencias de aislamiento acústico y soluciones (Factura – folio 61-) y 975´03 euros a “Asesores Asociados de Empresas Dos” por reclamaciones extrajudiciales (burofax, reuniones, conversaciones y gestiones varias) frente a la compañía demandada (Minuta – folio 62-), al no atender ésta la reclamación amistosa y directa del propio demandante (Cartas cruzadas – folios 27 a 30-).

CUARTO.- Partiendo de estos hecho vemos, primero, que el actor reclamaba en su demanda a la Cía. Demandada y con base en el artículo 1.591 C. Civil la cantidad de 1.853´84 euros importe de las obras realizadas para subsanar las deficiencias del aislamiento acústico del dormitorio, “más los gastos del proceso” distinguiendo los anticipados (427´57 euros del perito y 975´03 euros de los honorarios de Asesores Asociados de Empresa dos) y las costas procesales propiamente dichas de su dirección jurídica y representación procesal en el procedimiento, que en el acto del juicio concretó y limitó a 3.000 euros, segundo que la Mercantil demandada … no compareció al juicio, pese a estar citada en legal forma y fue declarada en rebeldía, dictándose sentencia por el Juzgado condenado a la demanda al pago de los 3.000 euros, y al de las costas procesales y tercero, que esta se persona en el procedimiento al serle notificada la sentencia, preparando e interponiendo recurso de apelación con base en dos motivos, uno, infracción del “principio de Justicia. Rogada (art. 216 LEC)” -sic-, al dar más de lo pedido y, dos subsidiariamente, error en la apreciación de la prueba al incluir las dos facturas de honorarios, interesando se revoque en parte la sentencia de instancia y condene sólo al pago de 1.853´84 euros y sin costas, a lo que se opuso al actor solicitado la confirmación de aquella.

QUINTO.- Planteada la litis y el recurso en los precedentes términos y dada la conformidad de la recurrente es claro que procede la condena al pago de las obras realizadas por el actor para insonorizar su vivienda y por importe de 1.853´84 euros, de acuerdo además con toda la doctrina antes señalada y tanto sea la acción ejercitada con base en el artículo 1.591 C. Civil, como la del cumplimiento de la prestación íntegra y completa -arts. 1.091, 1.157 y 1.258 C. Civil- y esto sentado añadir que no hay infracción del principio de justicia rogada, ni la sentencia incurre en incongruencia -art. 216 LEC- ya que en la demanda el actor ya reclamaba también los que denominaba gastos anticipados y, además, los cuantificaba en 423.57 euros y en 975´03 euros (Hecho 5º demanda, apartado B.1 – folio 5-) y si bien es cierto que su total de 1.398´60 euros, sumados al importe de las obras de 1.853´84 euros y en junto 3.252´44 euros, superaba la cuantía del juicio verbal, no lo es menos que luego en el acto del juicio (folios 71 y 72 y CD-R) redujo su reclamación a sólo 3.000 euros, renunciando al resto y que es la cantidad a que condena la sentencia apelada y, por tanto ni va contra el principio de rogación ni incurre en incongruencia “extra petita”.

SEXTO.- Concluido lo anterior hemos de pasar al examen del segundo motivo del recurso, error en la apreciación de la prueba al incluir los llamados gastos anticipados, 423´57 euros de los honorarios del perito por el dictamen acompañado con la demanda y 722´59 euros a que queda reducida la minuta de “…”, tras la limitación a 3.000 euros sólo la petición de condena, en cuanto a los primeros es evidente su procedencia de acuerdo con lo dispuesto en los artículos 335 y 336 Ley Enj. Civil y la doctrina antes sentada sobre la indemnización de daños y perjuicios, al ser un daño real y existir un claro nexo causal entre el mismo y el incumplimiento por parte de la demandada y otro tanto podemos decir en cuanto a los honorarios de Asesores Asociados, desde el momento que la Cía. Demandada no atendió la carta directa que el actor personalmente le remitió en 2 de abril de 2.001 (folios 21 y 30), por lo que no tuvo más remedio que acudir a los servicios de un Abogado para que hiciera gestiones con la demanda para evitar el juicio y, por tanto, dicho gasto es real y consecuencia del doble incumplimiento de la demandada, por un lado, del contrato original de compraventa y, por otro, al no avenirse a un acuerdo cuando su obligación de pago era clara, como ahora al fin y a la postre viene a reconocer en su recurso, sin que nada de ello quede desvirtuado por las alegaciones del recurso al ser extemporáneas ya que no impugnó la minuta o factura en su momento procesal oportuno, que era el del juicio al que no compareció, siendo declarada en rebeldía y aunque sólo fuera por la indefensión que se podría producir al actor al no poder proponer la prueba al respecto; en consecuencia, procede desestimar los dos motivos del recurso y confirmar la sentencia apelada al ser ajustada a derecho, ya que de cuanto antecede y queda expuesto resulta que hace una acertada valoración de la prueba y aplica a los hechos de ella deducidos la doctrina legal correcta.

SÉPTIMO.- Desestimándose el recurso las costas del mismo vienen impuestas a la parte apelante de acuerdo con lo prevenido en el artículo 398.1., en relación con el 394.1., ambos de la Ley Enj. Civil.

Vistos los artículos citados, así como los de general y pertinente aplicación

III.- FALLAMOS

Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por la Procurador Doña María Jesús Esteban, en nombre y representación de la Mercantil demanda “…. S.A.”., contra la sentencia dictada el veintiocho de marzo de dos mil tres por el Ilmo. Sr. Magistrado-Juez de Primera Instancia nº 7 de Madrid en el Juicio Verbal nº 898/02, del que este rollo dimana y promovido por la Procurador Doña Concepción Donday Cuevas, en nombre y representación de DON …, contra la referida Compañía apelante y en reclamación de cantidad, DEBEMOS CONFIRMAR Y CONFIRMAMOS la mencionada sentencia apelada; e imponemos las costas de este recurso a la parte apelante.

Así, por esta nuestra Sentencia, de la que se unirá certificación al rollo de Sala y se notificará conforme al art. 208.4 LEC, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACIÓN.- Dada y pronunciada fue la anterior Sentencia por los Ilmos. Sres. Magistrados que la firman y leída por el/la Ilmo. Magistrado Ponente en el mismo día de su fecha, de lo que yo el/la Secretario certifico.