JDO. 1ª. INST. E INSTRUCCIÓN Nº. 3
SEGOVIA

SENTENCIA: 00157/2006

 

SENTENCIA Nº. 157
Segovia, veinte de noviembre de dos mil seis.
Don ……………………….., Magistrado Juez del Juzgado de Primera Instancia Nº TRES de esta ciudad, en los autos de Juicio ordinario = nº 349/06=, ha pronunciado la presente resolución en nombre de SM el REY. En los que es actor doña ……………………………… = de esta vecindad = , representada y dirigida respectivamente por la Procuradora doña…………………… y Letrado don Fernando Sánchez de la Llave; y demandados don………………………… y doña………………., de esta vecindad representados y dirigidos por la Procuradora doña ………………………….. y letrado don……………………. y …………………….., con sede social en esta cuidad, representada por la procuradora doña …………………………… y dirigida por el letrado don ……………………….

ANTECEDENTES DE HECHO:

1º. El día 23 de junio de 2006 se presentó en Decanato para reparto y correspondió a este Juzgado demanda a juicio Ordinario en cuyo súplico se pretende sentencia que – en base a los hechos a los que hace sucinta referencia el primero de los Fundamentos de Derecho -: << 1. A la demanda “……………………..” 2: a) cesar en la inmisión de ruido perjudicial y antijurídico, así como las vibraciones que soporta mi representada en su vivienda procedentes del local donde se ubica el bar ……………; b) El pago de 650€ mensuales desde febrero de 2006 hasta la efectiva desaparición del ruido y vibraciones, en concepto de indemnización por daño moral – por el exceso de ruido y vibraciones que mi representada viene soportando en su domicilio. 2. A los demandados don ………………….. y doña ……………………….: a) a la debida insonorización del local de su propiedad sito en la C/ …………………… para que cese la inmisión de ruido perjudicial y antijurídico en el domicilio de mi mandante por la actividad de barde copas; 3. A las costas del procedimiento a todos los demandados>>. Admitida a trámite, se dio traslado a los demandados para personación y contestación, en su caso, en el plazo de veinte días, lo que hicieron para oponerse solicitando la desestimación de la demanda y costas a la actora. Citadas las partes a Audiencia Previa, fijada para el día 24 de octubre de 2006, se ratificaron, y una vez recibido el juicio a prueba, propuso la actora: Interrogatorio de Partes y Testigos, Documental; la demandada (……………): Interrogatorio de Parte y de Testigos, Documental; y los condemandados representados por la Procurador Sra. ………..: Interrogatorio de Parte y Documental; medios que fueron declarados pertinentes y practicados conforme los autos constatan; convocando a la vista del juicio para el día 13 de noviembre de 2006, en la que luego de practicar la prueba propuesta y declarada pertinente, se declaró el juicio visto para sentencia.

FUNDAMENTOS DE DERECHO:

Uno. Hasta altas horas de la madrugada de los jueves, viernes y sábados de todas las semanas y las vísperas de festivos llega nítidamente al domicilio de doña ……………. ( ………) el sonido de la música y ruidos de todo tipo procedentes del “………” ( cuyo arrendatarios es ……….) cuando en esos días se destina a “Pub Discoteca”, pues en el resto del tiempo el servicio es de cafetería; local ( propiedad del matrimonio ………………. y ………..) que está ubicado en el bajo de este inmueble. Tales ruidos sobrepasan los límites permitidos e impiden que doña ………………, como cualquier otro en su lugar, pueda conciliar el sueño, con los efectos – de intranquilidad, cansancio, etcétera- que de ello se derivan.

Dos. Que la música y el ruido procedentes del Bar …….. superan los límites tolerables es evidente: a) Luego de la inutilidad de los requerimientos verbales, doña …………… se vio precisada denunciar los hechos al Ayuntamiento de Segovia, que, en base a un acta de medición acústica realizada por la Policía Local a las 2:55 horas del día 1 de mayo de 2003 (fecha en la que ocupaba ese piso una inquilina, pues doña ………….. pasó a utilizarlo personalmente a partir del 24 de octubre de 2004) que dio resultados de 36.5 db (A) en dormitorio interior y 34.5 db (A) en dormitorio principal, y en la que quedó recogido: < reconocer claramente la letra de la canción que se escucha en la vivienda de la denunciante, oyéndose igualmente las voces y cánticos del público congregado en el interior del establecimiento>>, dictó Decreto de 15 de mayo de 2003 por el que se requirió a “………….” a regular de forma inmediata el funcionamiento del equipo de música dentro de los límites permitidos bajo apercibimiento de decretar su precinto, así como la suspensión cautelar de la actividad; b) A esto sigue un nuevo Decreto del Ayuntamiento con similares pero inútiles advertencias a partir de que se produce una segunda denuncia y de que se levanta otra acta de medición con fecha 19 de marzo de 2004 con resultado de 33 db (A) en ambos dormitorios; c) El 21 de abril de 2005 tiene lugar una tercera denuncia; y en esa misma fecha don……………………….., en representación de la comunidad de propietarios del inmueble, presenta otra por los mismos hechos; d) Tales circunstancias se agravan cuando se constata, con diversas denuncias a la Concejalía de Urbanismo Obras y Servicios y a través de un expediente 23/05 de la Oficina del Defensor del Ciudadano , que tampoco se respeta el horario del cierre del bar; e) Tras obras realizadas en Julio de 2005 y febrero de 2006 para insonorizar el local, realiza la Policía Local el 7 de mayo de 2006 una medición acústica a la 1:53 horas con resultado de 32,2 db(A) en un dormitorio, superando por tanto los límites de ruido transmisible en las viviendas que, conforme al Decreto 3/95, de 12 de enero de 1995, de la Junta de Castilla y León, es de 35 db (A) para el período diurno y 30 db (A) para el nocturno; si bien que como tiene establecido la jurisprudencia del Tribunal Supremo tal concreta regulación administrativa cede cuando, no obstante respetarse los límites que se establece, persiste la afectación de terceros. La demandante pide, frente al arrendatario gerente del Bar …………, que se le condene a cesar en la inmisión del ruido, independientemente de reclamar una indemnización por daño moral; mientras que, respecto de los propietarios del local, pretende que realicen las obras necesarias de insonorización. Bajo tal planteamiento, corresponde lo que se pide respecto del primero, puesto que su responsabilidad proviene: a) de que el limitador de sonido instalado ha de estar mal tarado dados los efectos producidos, además de ser fácilmente manipulable, conforme a la detallada explicación del testigo perito don …………….., que redactó la memoria para la concesión de licencia, si bien que dice desconocer si fue finalmente concedida pues él no fue el autor de la ejecución de esa obra; b) de que es obvio que quienes regentan el Bar ……… permiten que los clientes se comporten a su pleno arbitrio, sin ponerles ningún tipo de trabas, de suerte que se generan ruidos desproporcionados que, junto con la música, llegan claramente hasta el piso de doña …………; c) de que no se cumplen los horarios de cierre del local, no obstante que este es holgado, de las 3:30 horas en verano y 3:00 horas en invierno, según dice el representante de …………………… Por lo que concierne a los propietarios o titulares del local, las medidas de insonorización existentes no son suficientes para evitar las inmisiones sonoras, de ahí que estén legitimados pasivamente al tratarse de una cuestión inherente al derecho de la propiedad tal como es constante la jurisprudencia en ese sentido, al margen de la repetición interna, ajena a este procedimiento, que puedan realizar en función de estipulaciones particulares con el arrendatario. Su responsabilidad proviene del conocimiento general que tienen en situación, tal como lo indica el testigo don …………, y de que debían haber extremado la diligencia para que el uso del establecimiento no produjera situaciones como las que aquí se consideran, máxime cuando este estado de cosas viene sucediendo desde 1998 con los diferentes bares ……………….. y ………………….. que han estado allí ubicados antes del actual ……………., tal como se dice en la demanda y tal como ha quedado probado (documentos 17- del Presidente de la Comunidad -, 18,19,21,22), hasta el punto de que la Cámara de la Propiedad dirigió escrito L Ayuntamiento el 14 de enero de 2000 para que tomase medidas ante el incumplimiento reiterado de la normativa vigente (doc nº 20); sin que, por el contrario, se haya alegado ni acreditado pericialmente que es la mala ejecución constructiva de la vivienda de la actora la que permite este tipo de inmisiones acústicas y no los sonidos que se generan en el Bar. El ruido ha merecido la atención del Tribunal Constitucional, que lo considera un factor psicopatógeno que perturba la calidad de vida de los ciudadanos, porque atenta a su salud (provoca deficiencias auditivas, aparición de dificultades de comprensión oral, perturbación de sueño, neurosis, etc), con afectación de la intimidad personal y familiar (artículo 18.1 de la C.E EDL 1978/3879). Por su parte, el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas, en su art. 3 establece como molesta la actividad que constituya una incomodidad por los ruidos o vibraciones que produzca. La sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de 16 de noviembre 2004, núm. 4143/2002, plantea la cuestión de la vigencia de los derechos a la vida privada y familiar y al respeto del domicilio en los términos del art. 8 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales frente a la inactividad de un ayuntamiento español para hacer cesar los perjuicios derivados del ruido excesivo provocados a una vecina de la zona residencial de la ciudad. A esto hay que sumar el aporte de la Ley del Ruido (Ley 37/2003, de 17 de noviembre EDL 2003/120316) – orientada por la Directiva sobre Ruido Ambiental (Directiva 2002/49 CE)-. Todo ello frente al clamoroso silencio de la Ley de Bases de Régimen Local EDL 1985/8184, que al recoger las competencias de los municipios en los arts. 25 y 26 de su texto, no hace mención alguna al problema del ruido a pesar de ser un problema que ya en esos momentos constituía uno de los grandes temas de debate en todos los foros; silencio compensado por la Ley General de Sanidad de 25 de abril de 1986 EDL 1986/10228, en la que se observa una especial preocupación por la sanidad ambiental, y que en su art. 42,3 con un gran rigor técnico, ha venido a atribuir a los Ayuntamientos el control de industrias y actividades, así como el ruido y las vibraciones en los siguientes términos “…. los Ayuntamientos, sin perjuicio de las competencias de las demás Administraciones Públicas, tendrán las siguientes responsabilidades mínimas en relación al obligado cumplimiento de las normas y planes sanitarios:…… b) Control sanitario de industrias, actividades y servicios, transportes, ruido y vibraciones”. La representación de “…………” opone: 1. Que hay certificación administrativa, previamente al cambio de titularidad del negocio, que legitima la obra de insonorización realizada. Con lo cual no se tiene en cuenta la constante jurisprudencia concerniente a que la obtención de las licencias administrativas correspondientes no desvirtúa la realidad contraria resultante de la prueba, que se expresa en el caso no tanto, por ejemplo, a través del número de decibelios detectados en el acta de medición de fecha 1 de mayo de 2003, como por el hecho de reflejar: < reconocer claramente la letra de la canción que se escucha en la vivienda de la denunciante, oyéndose igualmente las voces y cánticos del público congregado en el interior del establecimiento >>; 2. Que son mínimas las actas de medición que han dado resultado negativo frente a los días que el local estuvo abierto. Los datos con los que se cuenta son suficientes, sin que la parte haya de estar formulando denuncias diarias o constantes para corroborarlo, y sin que el hecho de que en una fecha concreta no se haya realizado una denuncia ni haya acta de medición, signifique que ese día no se generó ruido y se respetó el horario de cierre; independientemente de que “……………” habría podido proponer prueba pericial, de verificación del ruido “in situ”, para contrarrestar las conclusiones resultantes contrarias. Bajo tales premisas, la procedencia de la indemnización que se pretende en concepto de daño moral es clara, no obstante que se modera la cuantía por las razones que luego se dirán, en la venida en que se han venido incumpliendo el deber genérico del artículo 1.902 del Código Civil que impone la obligación de no dañar a otros (SAP Baleares, secc. 4ª, S 7-3-2006, nº 71/2006; AP de Madrid, sec 8ª, de 3/03/06, Madrid (secc 19ª) de 18/03/05), además de las propias del artículo art. 7.2, párrafo primero, LPH, tal como lo ha interpretado el Tribunal Supremo en supuestos similares al presente (sentencias de 12-12-80 y 16-1-89, entre otras), incluso sin necesidad de informe pericial que acredite la realidad del daño o perjuicio porque es evidente y notorio que esos son los efectos que naturalmente se producen en tales situaciones, que es lo que dice la propia doña ………………. en su interrogatorio al referirse a la angustia que está padeciendo por ese motivo. Es particularmente interesante, aparte de la primera sentencia de responsabilidad penal por ruido (STS 24-2-2003), la de 29-4-2003, relativa a la incidencia de los ruidos excesivos en el derecho de la intimidad, que refiere que ese derecho reclama, para su ejercicio pacífico, muy especialmente dentro del recinto domiciliario y su entorno, un ámbito inmune frente a las agresiones perturbadoras procedentes del exterior que no exijan el deber específico de soportarlas, ente las que se encuentran, a no dudarlo, los ruidos desaforados y persistentes, aunque estos procedan, en principio, del desarrollo de actividades lícitas, que dejan de serlo cuando se traspasan determinados límites. En cuanto a la legitimación de la demandante, es constante la jurisprudencia que se la reconoce a cualquier vecino, máxime si es el afectado, sin que sea preciso que ello se someta a la previa aprobación de la junta comunitaria (TS Sala 1ª, S 14-10-2004, nº 1013/2004 y 15-07-92, y reiteradas sentencias de la A. de Segovia). En esa misma orientación la sentencia de 9 de febrero de 1991 especifica que “cualquiera de ellos puede, en legítima defensa de sus intereses, promover acciones o excepcionar cuantos medios jurídicos a su alcance puedan asistirle, habida cuenta de que a tenor de esa misma doctrina los resultados perjudiciales no vinculan a los demás copropietarios”. Ha sido sustancialmente importante la declaración del testigo-perito don …………………………, autor de la memoria técnica del proyecto de aislamiento e insonorización del loca “…………….”. De su declaración se recogen, extractadas, las siguientes expresiones y conclusiones: 1ª. << treinta decibelios, aunque están permitidos, molestan, molestan mucho>> al vecino que los soporta; 2ª Que él, en el caso, se limitó a realizar la documentación precisa para la obtención del permiso del Ayuntamiento, es decir, al mero cumplimiento formal de la presentación de ese estudio técnico, necesario para cumplir el trámite burocrático: 3ª. Que si bien en la memoria iba previsto un limitador de sonido a 90 db. De emisión, en la documentación que se le exhibió no vio que finalmente hubiese sido instalado, no obstante lo que luego se dice por el testigo don ………………….., Señaló además que, incluso aunque existiera un limitador, debido al silencio que tiene lugar en el intervalo de una canción con la siguiente, tarda el limitador unos segundos en volver a actuar a partir de que se inicia la canción nueva, con lo cual hay unos momentos en los que el volumen de la música llega libremente a la vivienda afectada; generando de esa forma un ruido fluctuante que es especialmente molesto; 4ª. La medición acústica de parámetros verticales y horizontales que realizó para la memoria técnica en el caso concreto, no fue con la actividad del local en funcionamiento (a preguntas del letrado de la parte actora); 5ª. Entre una medición de 30db y otra de 36 db se produce en el oído receptor el doble de intensidad de sonido; 6ª. El local estaba preparado para efectuar sus emisiones, pero es evidente que algo está fallando de acuerdo con los datos que se le pusieron de manifiesto, de forma que lo que hay que saber es qué es lo que falla; 7ª. El nivel de decibelios aceptable para una convivencia normal en una vivienda, inclusive en dormitorios, es el de 25 db, para lo que hay medios técnicos hábiles para conseguirlo y muchas normativas que lo recogen y recomiendan. También son de interés las conclusiones de don …………….., ingeniero técnico industrial del Departamento de Licencias del Ayuntamiento de Segovia, que aparte decir que en el acta de inspección (doc. nº3 del escrito de contestación) detectaron la instalación de un limitador, refiere: a) que el ruido de fondo del dormitorio del piso 1ºA, es decir, con la música apagada, era de entre 25 a 27 db; b) que puesta la música al máximo en el Bar (92-94 db. (A), se generaron en el dormitorio del piso 27 a 29 db, pero sin personas en el local ( a pregunta del Letrado de la parte actora), lo que, según dijo el testigo, excluye de la suficiente fiabilidad esas conclusiones; c) añadió que esa inspección tuvo lugar durante la mañana, aunque el acta no lo recoja. Esto explica el alto ruido de fondo detectado en el dormitorio, inclusive por la incidencia del tráfico rodado diurno, lo cual hace relativamente operativa y fiable esa inspección puesto que durante el día se permiten 35 decibelios, a diferencia de los 30 de la noche; d) Concluyó, a preguntas del juzgador, que si se quiere lograr que se produzcan inmisiones de ruido inferiores a los 30 db en el dormitorio de la demandante, es preciso un reconocimiento acústico. Consecuentemente, partiendo de la existencia de un aislamiento acústico teórico incompleto, bien porque sea insuficiente, bien porque no se halla ejecutado en los términos que se recogen en la memoria, o bien por fallo o manipulación del limitador puesto en el acta de inspección del Ayuntamiento alude a que el máximo de la música en el Bar era de 92-94 db, cuando la memoria técnica lo refería a 90 db, lleva a considerar la necesidad de una nueva insonorización o la de revisar o complementar la ya realizada hasta que el ruido generado por el Bar, por todos conceptos, no invada la intimidad de la vivienda de la actora, pues como ella dijo en la vista del juicio: << que él insonorice para que él trabaje, y yo descanse para poder trabajar>>. En cuanto al gerente del Bar “……..”, con la salvedad expuesta en la parte dispositiva, han de cesar en el uso del equipo de música hasta tanto no se efectúen las obras de acondicionamiento acústico del local, supervisadas pericialmente por don ……………………. , que es quien ha sido el autor de la memoria técnica. Esta consecuencia es obligada una vez reconocida la existencia de las inmisiones acústicas en la vivienda de la actora, y que por tanto no pueden prolongarse a partir de la sentencia. A propósito de la cuantía de la indemnización por daño moral a cargo de “………………….”, queda establecida en la de 3.000€, una vez ponderadas todas las circunstancias concurrentes, las ya enumeradas, inclusive que la parte excluye de esa condena a los propietarios no obstante que luego la pide en cuanto a las obras de insonorización que les conciernen, así como que el ruido no se concentra en toda la vivienda afectada, y lo que expresa el testigo don ………., etcétera; así como la particular y expresiva declaración por parte de doña …………….. de la situación por lo que está pasando, e independientemente de que el calculo establecido en función del precio de alquiler mensual de la vivienda no se considera un buen módulo referenciador del perjuicio moral que se reclama.

Tres. La armonía entre los pedimentos de las partes con la sentencia, no implica necesariamente un acomodo rígido a la literalidad de lo suplicado, sino que ha de hacerse extensiva a aquellos extremos que le complementen y precisen o que contribuyan a la fijación de sus lógicas consecuencias, bien surjan de los alegatos de las partes, bien sean precisiones o aportaciones en su probanza, porque lo perseguido no es otra cosa que el Tribunal se atenga a la sustancia de lo pedido y no a su literalidad. Consecuentemente, no se produce incongruencia por el cambio de punto de vista del Tribunal respecto al mantenido por los interesados, siempre que se observe absoluto respeto para los hechos, que son los únicos elementos que pertenecen a la exclusiva disposición de las partes, si bien con la facultad del juzgador de fijar los alegados de modo definitivo según el resultado de las pruebas (Sentencias de 28 de octubre de 1970 [ RJ 1970/4247]; 6 de marzo 1981 [RJ 1981/902], 27 de octubre de 1982 [RJ 1982/5577], 28 de enero, 16 de febrero y 30 de junio de 1983).

Cuatro. No corresponde imposición en costas al estar ante una admisión parcial de la demanda.
FALLO:

Que estimando en parte la demanda formulada por la Procurador doña ……………………………..,

Condeno a don …………………….. y a doña …………………. a costear en el local de su propiedad en el que está ubicado el Bar …………………. las obras de insonorización necesarias, nuevas o complementarias a las ya realizadas, hasta eliminar la intromisión de música, así como la de otros ruidos y sonidos, procedentes todos del Bar…………………, en la vivienda de la demandante; obras supervisadas pericialmente por don …………… u otro en su caso.

Condeno a “………………………..” a abonar a doña …………….. la cantidad de tres mil -3.000- euros; y a cesar en la utilización de equipos musicales en el Bar hasta que se den por finalizadas y supervisadas favorablemente las obras de acondicionamiento acústico antes referenciadas, a menos que – en ese intervalo- se revise debidamente el limitador de sonido por parte del perito Sr…………………. de modo que, como resultado de esa supervisión, se impida que llegue al domicilio de la actora la música procedente del referido equipo. La cantidad indemnizatoria genera desde esta fecha hasta completo pago intereses iguales al legal del dinero incrementado en dos puntos.
Sin pronunciamiento sobre las costas.