SENTENCIA Nº. 299

JDO. 1ª. INST. E INSTRUCCIÓN Nº. 6
ALCALA DE HENARES
JUICIO ORDINARIO 548/05
SENTENCIA: 00299/2006-09-28

SENTENCIA Nº. 299
En Alcalá de Henares, a diez de abril de dos mil seis.

El Sr. D. Carlos Javier Garzón Iñigo, MAGISTRADO-JUEZ del Juzgado de 1ª instancia nº 6 de Alcalá de Henares y su Partido, habiendo visto los presentes autos de JUICIO ORDINARIO siendo parte actora D. ……………. y Dª. ………………… y como demandados COMUNIDAD DE PROPIETARIOS DE LA CALLE …………………

I.- ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Por el Procurador de la parte actora en virtud de la representación conferida se formuló demanda con arreglo a las prescripciones legales, en la cual tras la alegación de los hechos y fundamentos jurídicos que tuvo por convenientes terminó suplicando que se dictara Sentencia conforme a lo solicitado en el suplico de su demanda.

SEGUNDO.- Siendo competente este Juzgado para el conocimiento del procedimiento, se admitió a trámite la demanda disponiéndose el emplazamiento del demandado para que contestara a la demanda y se personara en el término improrrogable de 20 días, lo cual se verificó por el demandado oponiéndose a la demanda.

TERCERO.- Celebrada la A. previa no se llegó a ningun acuerdo, admitiéndose las pruebas que interesadas fueron declaradas pertinentes y señalándose fecha para el juicio.

CUARTO.- Llegado el día del juicio comparecieron todos los interesados, practicándose la prueba admitida y que hubo lugar en dicho, tras lo cual las partes realizaron alegaciones finales, quedando de todo ello constancia a través de los medios de grabación legalmente previstos.

II.- FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.- Por la parte actora se ejercita acción tendente a que la Comunidad demandada adopte las medidas oportunas para la cesación del ruido proveniente del sistema de ventilación, de conformidad con las soluciones propuestas por el perito que ha elaborado un informe pericial que aporta la actora con su demanda como Documento nº 15, así como el pago de una cantidad de dinero en concepto de indemnización de los daños y perjuicios sufridos. Frente a ello, se opone la comunidad demandada interesando la desestimación de la demanda, pero reconociendo el problema del ruido.
SEGUNDO.- Tanto la contestación a la demanda, como de lo verificado en el acto del juicio, puede constatarse sin necesidad de otros análisis, la acreditación de que efectivamente el garaje de la comunidad dispone de un sistema de ventilación cuyos extractores se encuentran ubicados en una habitación a una distancia no prudencial y que provoca la existencia de ruidos perfectamente perceptibles desde la vivienda de los actores, con las molestias que ello conlleva. La propia comunidad demandada ha reconocido tal circunstancia, y así en el acto del juicio, la Presidenta de la Comunidad ha reconocido la existencia de estos ruidos; por su parte el administrador de la comunidad, D ………………….., al deponer el interrogatorio de preguntas, también ha reconocido la existencia del problema, así como que la Comunidad está realizando las acciones pertinentes para la solución, lo que por tanto supone un reconocimiento por la entidad demandada a los hechos alegados por los actores en cuanto a la existencia del ruido, siendo esto fundamental a los efectos de la pretensión primera contenida en la demanda, relativa a la solución del problema existente. En todo caso, y a efectos probatorios, conviene igualmente resaltar el Documento nº 4 de la demanda en la que el Ayuntamiento comunica a la Comunidad la existencia del problema, por cuanto que el ruido que soportan los actores alcanza los 45 decibelios, sobrepasando dicho nivel sonoro, los permitidos por las ordenanzas. Así pues, queda claro que el ruido que provocan los extractores es superior al permitido, y por ende, ha de adoptarse una solución de forma que no se comprende bien la petición de la demandada, por cuanto que en su contestación más allá de alegar lo pertinente en cuanto al momento inicial en que los actores soportan los ruidos, o las supuestas actuaciones de la comunidad tendente a evitar ese problema, no ha propuesto una solución técnica efectiva tendente a la solución del problema que por otro lado reconoce. Llegado a este punto, y por tanto partiendo de la existencia del ruido superior al legalmente permitido, y no estando obligados los actores a soportar el mismo, es obvio que corresponde a la Comunidad demandada adoptar las soluciones para solventar el problema y ello con independencia del origen del ruido, por cuanto que no puede ampararse la Comunidad demandada en los culpables de la situación con los constructores del edificio al tratarse de un defecto de construcción (cuestión esta que no afecta al presente procedimiento) para adoptar una actitud pasiva ante el problema generado. Los actores presenta un informe pericial como documento nº 15 de la demanda en el que el perito D. …………………….propone dos soluciones posibles, una de ellas consiste en la insonorización del recinto, y la otra, el desplazamiento de los equipos de ventilación a un lugar adecuado en el exterior del garaje , manifestando que ésta última es la mejor solución por cuanto que “eliminara los problemas definitivamente, si la instalación se realiza correctamente”. En la medida en que el propio perito manifiesta ser esa la mejor solución, por cuanto que la insonorización no ofrece garantías absolutas de éxito, es procedente estimar la solución de desplazar los equipos de ventilación como la más adecuada y segura, y por ende, procede la estimación de la demanda a adoptar las medidas oportunas a fin de la cesación del ruido, para lo cual deberá la comunidad proceder a desplazar los equipos de ventilación mediante adopción de las obras y medidas que figuran en el informe pericial realizado por D. ………………………….. y que consta como Documento n 15 de la demanda, debiendo verificar tales obras en el plazo de 90 días, bajo apercibimiento de verificarlo a su costa de conformidad con lo previsto en el artículo 706 de la LEC.

TERCERO.- La segunda petición contenida en la demanda, es la referente al abono de una indemnización por los perjuicios sufridos, indemnización que los actores cifran en la cantidad de 750 euros mensuales desde enero de 2001 hasta la completa desaparición de los ruidos y vibraciones. Interesan por tanto los actores una indemnización por los daños morales; desde el punto de vista teórico hemos de señalar que siguiendo la doctrina del Tribunal Supremo, recogida en Sentencias de 14 de Diciembre de 1996 y 24 de Noviembre de 1998, entre otras muchas, que “el pretium doloris debe originar una reparación que proporcione, en la medida de lo posible, una satisfacción compensatoria al sufrimiento causado”; y como tiene igualmente manifestado el Tribunal Supremo, en sentencia de 22 de febrero de 2001, “en torno al daño moral existe ya un campo de doctrina y jurisprudencia que lo integra por todas aquellas manifestaciones psicológicas que padece o sufre el perjudicado, por el acaecimiento de una conducta ilícita, y por su naturaleza u ontología, no son traducibles en la esfera económica; en un intento de aproximación, y al amparo de una jurisprudencia que ha tratado progresivamente en acotar esas líneas integradoras: <<…lo importante es que se demuestre o pruebe la realidad de tales daños tanto económicos como morales>>. Partiendo de lo anterior hamos de indicar que ha de considerarse que, aunque el art. 1.101 del C. Civil indique quedan sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad o de cualquier modo contravinieran al tenor de la obligación, es jurisprudencia reiterada y pacífica la que indica que la reparación indemnizatoria del art. 1.101 requiere no solo una conducta incumplidora de una parte, sino también y además que concurra un daño o perjuicio causado a la contraparte real y efectivo y que sea derivado de aquel incumplimiento con una relación de causa a efecto, de forma que el se constate que ha concurrido el incumplimiento contractual del demandado no permite apreciar generada sin más la obligación de indemnizar (STS 5, 6 ,85 o 27.6.84 por todas) sino que esta nace de la consideración de que además haya existido un perjuicio cierto, aquel que se indemniza, sin el que no puede darse lugar a la condena. En todo caso la situación básica para que pueda darse lugar a un daño moral indemnizable consiste en un padecimiento psicológico por agresión directa al acervo espiritual, si bien el concepto de daño moral indemnizable no puede integrarse por situaciones de mera molestia, enojo o enfado, que de ordinario se producen ante un incumplimiento contractual, o de incertidumbre, inquietud o aflicción que no ostenten una cierta entidad. De otro lado, de dicho daño moral, conforme con la jurisprudencia, no se requiere en todo caso prueba puntual o exigente demostración si puede este derivarse notoria o lógicamente de la situación sufrida o de la realidad constatada, pero ello no es así en el presente caso, dado que la inquietud que han podido padecer los actores, no reúne entidad notoriamente apreciable, ateniendo tanto a la causa de la misma como el hecho esencial de que los actores no han constado en las juntas la existencia del problema, por cuando si examinamos la documentación aportada por los actores, únicamente en una Junta de diciembre de 2000, se trata el problema y pese a que la parte actora aporta numerosas actas de Juntas lo que en ella se constata es que no ha habido por parte de los actores quejas formales que denoten esa situación de angustia requerida para apreciar el daño moral. Es evidente que los ruidos que han soportado los demandantes son superiores a los permitidos y ello genera como obligación básica de la Comunidad demandada la de realizar a su costa las obras necesarias para solventar el problema, pero para que nazca el derecho a una indemnización por daño moral, debe acreditarse siquiera indiciariamente la situación afectiva necesaria de los actores, la cual se contradice sin la actitud pasiva de los mismos por cuanto que desde la Junta del año 2000 no se vuelve a tratar el problema (ni los actores lo plantean) hasta el 2004, lo que desde luego pone en duda la situación de malestar a la que se alude en la demanda como fundamento del daño moral. Es reiterada la jurisprudencia según la cual el art. 1101 del Código Civil presupone la prueba de los perjuicios, ya que la existencia de aquellos no es consecuencia forzosa e ineludible del incumplimiento de una obligación. Es preciso demostrar la existencia real de los daños y perjuicios para que la obligación de indemnizar nazca y sea previsible. Dado este marco inexcusable, cabe considerar que no se justifica en las actuaciones la existencia de daños morales susceptibles de indemnización por parte de los actores y por ende debe rechazarse la pretensión indemnizatoria pretendida.

CUARTO.- Por lo que a las costas del procedimiento se refiere y de acuerdo con el principio del vencimiento establecido en el artículo 394 de la LEC no se hace especial pronunciamiento de las costas, dada la estimación parcial de la demanda.

III.- FALLO

Que estimado parcialmente la demanda formulada por la Procuradora D. María Sara López López en nombre y representación de D. ………….. y Dª …………. debo condenar a la demandada COMUNIDAD DE PROPIETARIOS DE LA CALLE………………………, a adoptar las medidas oportunas para proceder a desplazar los equipos de ventilación, objeto de la presente litis, mediante la adopción de las obras y medidas que figuran en el informe pericial realizado por D. JOSE JULIN MARTINEZ SERRANO y que consta como Documento n 15 de la demanda, debiendo verificar tales obras en el plazo de 90 días, bajo apercibimiento de verificarlo a su costa de conformidad con lo previsto en el artículo 706 de la LEC, absolviéndole del resto de pedidos contenidos en la demanda, todo ello sin hacer especial pronunciamiento de costas.

Notifíquese esta resolución a las partes, haciéndoles saber que la misma no es firme y que contra ella puede interponerse recurso de Apelación para ante la Iltma. Audiencia Provincial de MADRID, recurso que deberá prepararse anunciándolo a este órgano judicial en el término de CINCO DIAS contados a partir de su notificación.

Así por esta mi Sentencia, de la que se expedirá testimonio para su unión a las actuaciones, juzgando en primera instancia, la pronuncio, mando y firmo.


PUBLICACIÓN.-
Leída y publicada fue la anterior Sentencia por el /la MAGISTRADO-JUEZ que la dictó, estando celebrando audiencia pública en el mismo día de su fecha. Doy fe.