AUDIENCIA PROVINCIAL DE SEGOVIA
SECCIÓN ÚNICA

SENTENCIA Nº. 83/2007

CIVIL
Recurso de apelación
Número 129 Año 2007
Juicio ordinario 349/06
Juzgado de 1ª Instancia de
SEGOVIA Nº. 3

En la ciudad de Segovia, a treinta de abril de dos mil siete.

La Audiencia Provincial de esta capital, integrada por los Ilmos. Sres. Magistrados, ha visto en grado de apelación los autos de las anotaciones al margen, seguidos a instancia de Dª Mª DEL SOCORRO………………, mayor de edad, con domicilio en Segovia, C/ … y contra D. …, con domicilio en Segovia, C/ …; sobre juicio ordinario, en virtud del recurso de apelación interpuesto contra la sentencia dictada en primera instancia, recurso en el que han intervenido como apelante, la demanda primera, representada por la Procuradora Sra. García Martín y defendida por el Letrado Sr. Fernández Juarez; y como apelado 1º, los 2ºs demandados, representados por la Procuradora Sra Aprell Lasagabaster y defendidos por el Letrado Sr. Hernández García y la demandante-2º apelada, representada por la Procuradora Sra. Llorente Borreguero y defendida por el Letrado Sr. Sánchez de la Llave y en el que ha sido Ponente el Ilmo. Sr. Presidente.

ANTECEDENTES DE HECHO:

PRIMERO.- Por el Juzgado de Primera Instancia de los de Segovia, nº3, con fecha veinte de noviembre de dos mil seis, fue dictada Sentencia, que en su parte dispositiva literalmente dice: “FALLO: Que estimando en parte la demanda formulada por la Procurador doña María Angeles Llorente Borreguero,

Condeno a don … a costear en el local de su propiedad en el que esta ubicado el Bar Fusión las obras de insonorización necesarias, nuevas o complementarias a las ya realizadas, hasta eliminar la intromisión de música, así como la de otros ruidos y sonidos, procedentes todos del Bar Fusión, en la vivienda de la demandante; obras supervisadas pericialmente por don Luis… u otro en su caso.

Condeno a “Noche Nocturna” a abonar a doña María Socorro … la cantidad de tres mil -3.000- euros; y a cesar en la utilización de equipos musicales en el Bar hasta que se den por finalizadas y supervisadas favorablemente las obras de acondicionamiento acústico antes referenciadas, a menos que en ese intervalo se revise debidamente el limitador de sonido por parte del perito Sr. …, de modo que, como resultado de esa supervisión, se impida que legue al domicilio de la actora la música procedente del referido equipo. La cantidad indemnizatoria genera desde esta fecha hasta completo pago de intereses iguales del dinero incrementado en dos puntos.

Sin pronunciamiento sobre las costas”

SEGUNDO.- Notificada que fue la anterior resolución a las partes por la representación procesal de “Noche Nocturna S.L.”, se anunció la preparación de recurso de apelación, con enumeración de los pronunciamientos que se impugnan, al tenor que es ver en su escrito unido en Autos, teniéndose por preparado el mismo, emplazándose a la recurrente para que en plazo interponga la apelación anunciada; y notificada dicha resolución a las partes, por los apelantes se interpuso para ante la Audiencia en legal forma el recurso anteriormente anunciado, en base a lo establecido en los arts. 457 y ss de la Nueva Ley de Enjuiciamiento Civil, dándose traslado a las adversas y emplazándolas para oponerse al recurso o impugnarlo, y realizado el citado trámite en plazo por la representación procesal de la demandante, sin que se haya presentado escrito en sentido alguno por la los otros dos demandados-apelados, tras lo cual se acordó remitir las actuaciones a esta Audiencia Provincial.

TERCERO.- Recibidos los autos en este Tribunal, registrados, formado rollo, turnado de ponencia y personadas las partes en tiempo y forma, con excepción de D. …, señaló fecha para deliberación y fallo del citado recurso, y llevado a cabo que fue, quedó el mismo visto para dictar la resolución procedente.

FUNDAMENTOS DE DERECHO:

PRIMERO.- Tras diversas consideraciones, no rubricadas, distribuidas en seis apartados ordinalmente diferenciados, la entidad codemandada recurrente, solicita la revocación de la sentencia de instancia “en cuanto al pago de la indemnización”.

En estas consideraciones afirma:
a) la falta de acreditación pericial de los daños físicos y psíquicos padecidos por la actora como consecuencia de los ruidos procedentes del bar que regenta y explota la recurrente; mientras que considera insuficiente el documento que incorpora un informe médico aportado con la demanda;

b) falta de acreditación de una conducta ilícita, pues aunque se presentan dos mediciones que sobrepasan los límites establecidos, ello se produce cuando la actora ya se ha cambiado de domicilio;

c) el recurrente se ha limitado a cumplir con la normativa establecida sobre transmisión de ruidos, sin que sea de recibo, anteponer el criterio de un experto al reglamentario;

d) en ningún momento se ha opuesto a la realización de las obras de insonorización, e incluso de conformidad con el arrendador y el contrato que les liga a sufragarlas;

e) que no comparte que al resultado de la medición matutina, sin corrección alguna sobre el ruido de fondo, se deba sumar el originado por la música y la gente; y

f) por último, manifiesta que no sería ajustado a derecho, hacer responsable al recurrente de los incumplimientos u omisiones del Ayuntamiento a la hora de controlar el ruido.

Desde tales asertos, bastaría reiterar la argumentación nuclear de la sentencia recurrida, que la Sala hace propia para desestimar el recurso:
Ha sido sustancialmente importante la declaración del testigo-perito don …, autor de la memoria técnica del proyecto de aislamiento e insonorización del local “fusión”. De su declaración se recogen, extractadas, las siguientes expresiones y conclusiones: 1ª-. << treinta decibelios, aunque están permitidos, molestan, molestan mucho>> al vecino que los soporta; 2ª. Que el, en el caso, se limitó a realizar la documentación precisa para la de la presentación de ese estudio técnico, necesario para cumplir el trámite burocrático; 3ª. Que si bien en la memoria iba previsto un limitador de sonido a 90 db. De emisión, en la documentación que se le exhibió no vio que finalmente hubiese sido instalado, no obstante lo que luego se dice por el testigo don …. Señaló además que, incluso aunque existiera un limitador, debido al silencio que tiene el lugar en el intervalo de una canción con la siguiente, tarda el limitador unos segundos en volver a actuar a partir de que se inicia la canción nueva, con lo cual hay unos momentos en los que el volumen de la música llega libremente a la vivienda afectada; generando de esa forma un ruido fluctuante que es especialmente molesto; 4ª. La medición acústica de parámetros verticales y horizontales que realizó para la memoria técnica en el caso concreto, no fue con la actividad del local en funcionamiento (a preguntas del letrado de la parte actora); 5ª. Entre una medición de 30 db y otra de 36 db se produce en el oído receptor el doble de intensidad de sonido; 6ª. EL local estaba preparado para efectuar sus emisiones, pero es evidente que algo está fallando de acuerdo con los datos que se le pusieron de manifiesto, de forma que lo que hay que saber es qué es lo que falla; 7ª. El nivel de decibelios aceptable para una convivencia normal en una vivienda, inclusive en dormitorios, es el de 25 db, para lo que hay medios técnicos hábiles para conseguirlo y muchas normativas que lo recogen y recomiendan. También son de interés las conclusiones de don …, ingeniero técnico industrial del departamento de Licencias del Ayuntamiento de Segovia, que, aparte de decir que en el acta de inspección (doc. Nº3 del escrito de contestación) detectaron la instalación de un limitador, refiere: a) que el ruido de fondo del dormitorio del 1ºA, es decir, con la música apagada, era de entre 25 y 27 db; b) que puesta la música al máximo en el Bar (92.94 db (A), se generaron en el dormitorio del piso 27 a 29 db, pero sin personas en el local ( a pregunta del Letrado de la parte actora), lo que, según dijo el testigo, excluye de la suficiente fiabilidad esas conclusiones; c) añadió que esa inspección tuvo lugar durante la mañana, aunque el acta no lo recoja. Esto explica el alto ruido de fondo detectado en el dormitorio, inclusive por la incidencia del tráfico rodado diurno, lo cual hace relativamente operativa y fiable esa inspección puesto que durante el día se permiten 35 decibelios, a diferencia de los 30 de la noche; d) Concluyó, a preguntas del juzgador, que si se quiere lograr que se produzcan inmisiones de ruido inferiores a los 30 db en el dormitorio de la demandante, es preciso un reacondicionamiento acústico. Consecuentemente, partiendo de la existencia de un aislamiento acústico teórico incompleto, bien porque sea insuficiente, bien porque no se halla ejecutado en los términos que se recogen en la memoria, o bien porque no se halla ejecutado en los términos que se recogen en la memoria, o bien por fallo o manipulación del limitador puesto que el acta de inspección del Ayuntamiento alude a que el máximo de la música en el Bar era de 92-94 db, cuando la memoria técnica lo refería a 90 db, lleva a considerar la necesidad de una nueva insonorización o la de revisar o complementar la ya realizada hasta que el ruido generado por el Bar, por todos los conceptos, no invada la intimidad de la vivienda de la actora, pues como ella dijo en la vista del juicio: << que él insonorice para que él trabaje, y yo descanse para poder trabajar>>. En cuanto al gerente del Bar “Fusión”, con la salvedad expuesta en la parte dispositiva, han de cesar en el suo de equipo de música hasta tanto no se efectúen las obras de acondicionamiento acústico del local, supervisadas pericialmente por don …, que es quien ha sido el autor de la memoria técnica. Esta consecuencia es obligada una vez reconocida la existencia de las inmisiones acústicas en la vivienda de la actora, y que por tanto no pueden prolongarse a partir de la sentencia. A propósito de la cuantía de la indemnización por daño moral a cargo de “Noche Nocturna”, queda establecida en la de 3.000 euros, una vez ponderadas todas las circunstancias concurrentes, las ya enumeradas, inclusive que la parte excluye de esa condena a los propietarios no obstante que luego la pide en cuanto a las obras de insonorización que les conciernen, así como que el ruido no se concentra en toda la vivienda afectada, y lo que expresa el testigo don …, etcétera; así como la particular y expresiva declaración por parte de doña María Socorro de la situación por la que está pasando, e independientemente de que el cálculo establecido en función del precio del alquiler mensual de la vivienda no se considera un buen módulo referenciador del perjuicio moral que se reclama.

SEGUNDO.- Pero además, debemos añadir, en correlación a los alegatos de la recurrente:

a) Al margen de la actual privatización de la prueba pericial, aunque su naturaleza sólo fuere documental, la actora presenta informe datado el 25 de abril de 2006, donde se afirma que la actora actualmente padece, además de bloqueo anterior izquierdo, “un cuadro de ansiedad con insomnio que se agrava ante los ruidos y/o vibraciones”; dictamen no contradicho en el recurso del proceso.

Conviene recordar con la Audiencia Provincial de Palencia (sentencia de 9 de noviembre de 2000, ratificada por Tribunal Supremo al denegar casación en sentencia de 24 de febrero de 2003), que << la exposición de una persona a los niveles de ruido entre 30 y 40 dBA, reiterada, pero no permanente, de forma que se corresponde con las noches de los fines de semana, durante un periodo de tiempo que no tiene necesariamente que ser superior a 9 meses, y así también la exposición a tal nivel de ruido durante 4 noches seguidas, puede causar afectaciones, dependiendo de la sensibilidad que cada persona pueda tener, de tipo psíquico y psicológico, con desarrollo de trastorno de sueño en forma de insomnio, que se originan cuando los niveles sonoros impiden conciliar el sueño o provocan despertares tempranos, alteraciones que alteran el ritmo de vida normal pudiendo provocar estados de fatiga, cansancio, irritabilidad, disminución de atención y concentración y consecuentemente de los rendimientos laborales o escolares, pudiéndose llegar al desarrollo de brotes psicoticos (con cuadros alucinatorios, delirantes y de alteraciones de conciencia), o a la existencia de síntomas vegetativos, tales como taquicardias, hipertermia, aumento de la sensación de hambre, hiperfagia, cefaleas, gastralgias… Las consecuencias de la afectación aludida en niños puede producir trastornos de conducta; en mujeres embarazadas puede interferir en el embarazo y originar un parto prematuro además de someter a estrés al feto que le supone una situación de especial riesgo durante el periodo neonatal, y así también tal afectación puede producir el agravamiento de enfermedades preexistentes como la esclerosis>>. Resolución dictada en la jurisdicción penal. De forma que conjuntamente a la indemnización civil dio lugar a pena de prisión.
De manera más concisa, la OMS; ya en 1999, en sus orientaciones sobre el ruido originado en comunidad, afirmaba que el ruido influye negativamente sobre el sueño de tres formas diferentes que se dan, en mayor o menor grado según peculiaridades, a partir de los 30 decibelios:
• Mediante la dificultad o imposibilidad de dormirse.
• Causando interrupciones del sueño que, si son repetidas, pueden llevar al insomnio. La probabilidad de despertar depende no solamente de la intensidad del suceso ruidoso sino también de la diferencia entre ésta y el nivel previo de ruido estable. A partir de 45 dBA la probabilidad de despertar es grande.
• Disminuyendo la calidad del sueño, volviéndose éste menos tranquilo y acortándose sus fases más profundas, tanto las de sueño paradójico (los sueños). Aumentan la presión arterial y el ritmo cardiaco, hay vasoconstricción y cambios en la respiración.
Como consecuencia de todo ello, la persona no habrá descansado bien y será incapaz de realizar adecuadamente al día siguiente sus tareas cotidianas. Si la situación se prolonga, el equilibrio físico y psicológico se ven seriamente afectados.

Por ende acreditados determinados niveles de ruido, como los determinados en autos, la existencia del daño resulta consecuencia lógica de los mismos; tanto más cuando se corrobora con informe médico.

d) La medición en fechas determinadas y sus resultados similares, no indican sino que estamos ante una situación de hecho mantenida en el tiempo; si además se justifica, que la actora se ha visto obligada a cambiar de domicilio por esta causa; es obvio que dichos niveles excesivos de ruido preexisten en el momento en que la actora aún vivía encima del negocio que regenta la recurrente.

c) No es conforme el resultado del acervo probatorio del proceso que el recurrente, ha observado la normativa existente sobre ruidos; pero aunque así fuere, ello no impediría la estimación de la demanda; pues el artículo 18 CE, en aras de la tutela de la tranquilidad truncada y defensa de su intimidad, derecho fundamental de invocación y aplicación directa, que sustenta ya el basamento frente a las intromisiones ilegítimas contra el ruido, aún cuando quien lo genere cuente con los permisos y licencias administrativas en regla: “Las reglas de interpretación recogidas en el art. 3 del Código Civil, lejos de constituir un obstáculo a la adecuación de las normas a la Constitución, la potencian, desde el momento en que el Texto Constitucional se convierte en el “contexto” al que han de referirse todas las normas a efectos de su interpretación declarativa de las disposiciones legales, sino también en la denominada “interpretación Integradora” cuando, como concurren en el presente supuesto, la adecuación a un determinado precepto constitucional así pudiera exigirlo. EN efecto, el derecho a la intimidad conforme se razón en el fundamente cuarto, referido al recurso precedente, ha cobrado una mayor dimensión que, en cierto modo, espiritualiza su finalidad, relacionándolo con el ámbito propio de la personalidad, que debe ser protegido de cualquier injerencia o inmisión que pueda perturbarlo, expresamente dentro del recinto domiciliario. Tampoco las “autorizaciones” administrativas para desarrollar una determinada actividad que resulte perjudicial para este ámbito eximen o justifican perse la intromisión.”

En su consecuencia, como expresan las SSAP Asturias Secc 5.ª de 4 de abril de 2000 y Badajoz de 25 de octubre de 2004, no importa que la perturbación derive de una actividad plenamente licita y que cuente con los permisos administrativos de rigor, “ ya que a lo hay que atender es exclusivamente al dato cierto de la molestia o incomodidad”; la cesación y la indemnización de la perturbación acústica causada por un bar a los habitantes del edificio son independientes de la concesión de la licencia de actividad, “pues afectan a las relaciones de índole estrictamente civil entre particulares” (SAP Vizcaya Secc. 5ª. De 24 de junio de 1999; vid. también SAP Cáceres Secc. 2ª de 21 de noviembre de 1996, SAP Pontevedra Secc. 1.ª de 5 de abril de 1999, SAP Navarra Secc. 1ª de 8 de enero de 2001; cual sentaba la SAP Baleares Secc. 4ª de 27 de noviembre de 2001).

d) Que no se haya opuesto a insonorizar, en nada debe cambiar el contenido de la indemnización, pues es el directo causante de los daños y perjuicios infligidos a la actora.

e) El Juez a quo, se limita a concluir con el perito que esa medición matutina no permite obtener conclusiones fiables, por la diferencia de circunstancias y fuentes de ruido; pero ello no es óbice al resto de las conclusiones periciales que concluyeron que si se quiere lograr que se produzcan inmisiones de ruido inferiores a 30 dB en el dormitorio de la demandante, era preciso un reacondicionamiento acústico

f) Por último, simplemente indicar que indemnización objeto de condena, deriva de responsabilidad originada pro actos propios: y descansar en la licencia o en el amera tolerancia administrativa, como ya hemos argumentado, en nada le exime en esta sede civil, frente a sus vecinos.


TERCERO.-
Pese a la parca indemnización otorgada, consecuencia de la ponderación con lo que la actora reclama, exclusivamente por los gastos de alquiler de una vivienda, donde pueda conciliar el sueño, determina la extrañeza del recurso y la temeridad con que se formula el recurso, cuando estamos ante una conducta rayana en el ilícito penal; por lo que, las costas de esta segunda instancia, deben ser impuestas a la recurrente, tanto por serle desestimados todos sus pedimentos, como por su temeridad.

FALLAMOS

Con desestimación del recurso de apelación interpuesto contra la sentencia dictada el pasado 20 de noviembre de 2006 por el juzgado de Primera Instancia nº 3 de Segovia, en su juicio ordinario nº 349/2006, del que dimana este rollo, debemos confirmar y confirmamos íntegramente la sentencia recurrida, con expresa imposición de las costas originadas en esta alzada a la parte apelante.

Así, por esta nuestra sentencia, de la que se unirá certificación al rollo de Sala y otra a los autos generales para su remisión al Juzgado de procedencia para su ejecución, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.